Historia del Mercado

En 1892, se ve la necesidad de procurar abrigo a los puestos al aire libre que se habían ido añadiendo a la anteplaza del Palais Royal (hoy llamada Recova vieja), mercado de mampostería realizado por Antonio Oraá y Arcocha en 1851. Antonio Pintor, arquitecto municipal, diseña en ese momento un modelo de mercado a partir de la utilización de piezas prefabricadas que se encarga a Londres. Diseño que tuvo que repetir en 1894 por la pérdida de los planos originales. Se escogió una pieza de calidad y belleza, fabricada en Londres, de donde llegó en el vapor Nubia el 24 de noviembre de 1897. Es al  menos curioso el hecho de haberse encargado a Inglaterra dicho mercado, debido a que existía en Sevilla una fundición de mucha fama llamada Pérez Hermanos, que también se dedicaba a la producción y construcción de este tipo de estructucturas, y que asiduamente realizaba trabajos en las islas, dándose la circunstancia que en el período de 1890-1898 esta fundición incluso construye un mercado de hierro en Badajoz prácticamente análogo al nuestro.

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Una vez el material en Santa Cruz, del montaje del mercado se hizo cargo el ingeniero D. Luis Braun, técnico de la casa alemana Krupp, empresa dedicada al ferrocarril y a la ejecución de muelles. Este técnico trabajó en media Europa, Rusia y América, hasta que lo enviaron a Santa Cruz para que se hiciera cargo, como presidente-director de La Metropolitana, de la instalación del tren que iba a conectar la cantera de La Jurada con el nuevo muelle y de la colocación de la grúa Titán para el avance del mismo.  La grua llegó a la capital el 9 de agosto de 1887. Desde ese momento el montador, Luis Braun y su mujer Ana Mulak acogieron la ciudad como lugar de residencia para desarrollar su vida.

grua titanEl montaje se llevó a cabo en la Plaza de la Isla de La Madera, enfrente justo de lo que hoy se llama Recova Vieja. El modelo que diseñó Pintor no fue seguido por los fabricantes londinenses en su totalidad, lo que por descontado entra dentro de la lógica, La arquitectura del hierro perseguía los fines de rapidez y economía, si el diseño dejaba de ser seriado el producto no era entonces rentable. Eso sí, se requería que dicho “tinglado” fuese de buenas condiciones de solidez y belleza para procurar su duración sin que se afease el ornato público.

Dedicado durante su primera época para complementar al Palais Royal, como mercado de pescado, sufre su primera gran reforma en 1928 para dotarlo de agua a presión y renovar los puestos de ventas. Pero la puesta en servicio del mercado de Nuestra Señora de África, construido por el Mando Económico y Militar en los años 40, produce una reestructuración de los viejos mercados y el Mercado del Hierro, dado su capacidad de movimiento, se destina a la barriada del General García-Escámez que se hallaba en ese momento, 1947, en construcción por el propio Mando Económico y Militar y dirigida por el arquitecto Enrique Rumeu de Armas. Lugar donde se encuentra ubicado en estos momentos, frente a la Rambla del General García Escámez, en estado de semi-abandono, con un único punto de venta de frutas funcionando, de los 18 puestos con los que contaba incluyendo bar, puesto de veterinario, carnicería, pescadería, puesto de flores, etc.

Nuevo emplazamiento.

el tingladillo 026El 2 de marzo de 1943, un decreto confiere a D. Francisco García Escámez, el mando de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago Canario e Inspector de la Tropas del África Occidental. Nombramiento de Capitán General de Canarias y Jefe del Mando Económico. Este Capitán General destacó por su valía militar, pero sobretodo por la Administración que hizo de los fondos económicos del Archipiélago, dotándolo de toda una serie de infraestructuras sociales. El 4 de enero de 1944 García Escámez inauguró el Puente del General Serrador, El Mercado de Nuestra Señora de África, el muelle del embarcadero en el barrio de San Andrés y la Barriada General García-Escámez. Ese día en el barrio de la Abejera, el Capitán General entregó las llaves de las primeras 40 casas que se habían construido a su iniciativa, entregaría en los años posteriores más viviendas, hasta llegar al número de 201. Ese día de 1944 García Escámez pidió a los nuevos moradores que conservaran las viviendas con cariño, que convirtieran el lugar en un barrio donde privaran la hermandad y la honradez, la buena conducta y el espíritu cristiano.

En 1945 se inaugura el Grupo escolar y las viviendas de los maestros, el parque infantil, tiendas y oficios. Los solares que obtuvieron del ayuntamiento santacrucero para la construcción de la barriada ascendían a la cifra de 115.000 m2, situados en “La Abejera”. Se convierte en una nueva zona de habitación, surge en las afueras de la ciudad y se organiza como una “ciudad nueva”, dotada de todas las infraestructuras necesarias, Iglesia, colegio, correo, tiendas, sala de espectáculos que se convirtió en un cine, y por supuesto Mercado. García-Escámez también mandaría construir en toda Canarias otros grupos escolares, más barriadas obreras, obras hidráulicas, el hotel Santa Catalina y el Mencey, dos paradores en La Palma y en Lanzarote, donó el solar para construir la Universidad de La Laguna, realizó numerosas carreteras, potenció la Graciosa, etc.

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Mercado de La Abejera, Rambla General García Escamez Nº1, 38009 Santa Cruz de Tenerife, mercadoinforma@mercadodelabejera.com,

Teléfono Información: 922 077 425